Educación y Familia

Nº 67 - Septiembre 2019

Maestros de una gran aventura

«La aventura suprema es nacer»

Hubo una época en la que el mundo estaba por descubrir; existían entonces grandes viajeros que asumían riesgos incalculables con el fin de alcanzar lo desconocido. Nombres como Marco Polo, Cristóbal Colón, Magallanes, Livingstone o Amundsen son recordados y admirados por sus hazañas y descubrimientos.

¿Y hoy? ¿Quién es el aventurero moderno? ¿Podemos encontrar alguno? Leer más

Nº 66 - Julio 2019

En la casa de mi Padre

Fotograma de la película "El niño de la bicicleta", 2011

En la película francesa El niño de la bicicleta, el pequeño Cyril se escapa del hogar de acogida para volver a la casa donde vivía con su padre. Al llegar, llama al telefonillo y una voz extraña le responde: «¿qué quieres?» y él contesta simple y llanamente: «quiero entrar en la casa de mi padre».

Este diálogo, aparentemente banal, está cargado de un singular dramatismo y expresa en pocas palabras uno de los más íntimos deseos del corazón del hombre: entrar en la casa de su padre.

¿Y quién es este padre? ¿Por qué anhelamos estar en su presencia? Parece no haber dudas en el caso de la madre, que acoge la vida de su hijo incluso antes de su nacimiento. Ella ha dicho sí a su existencia, le ha dado todo lo necesario durante el embarazo y sus primeros meses de vida. Leer más

Nº 65 - Abril 2019

La afectividad en nuestra vida

«El afecto sitúa al hombre en justa relación con todo y con todos los que le rodean»

Es nuestra dimensión afectiva la que nos abre al deseo, al siempre más que nos eleva y nos ayuda a trascender. Afectarse, en el sentido que le da San Ignacio en su libro de los Ejercicios, no es sólo dejarse conmover, sino también, dejarse mover hacia esa Verdad, ese Bien y esa Bondad que dan plenitud a nuestra vida.

La dinámica intrínseca del afecto contiene un primer momento de receptividad  (percibir,  recibir,  acoger) y un segundo de espontaneidad (hacer propio lo recibido y dar una respuesta poniendo en juego mi libertad). Esto sitúa al hombre en una justa relación con todo y con todos los que le rodean. No es suficiente tan sólo percibir, tampoco basta con sentir, es necesario acoger y responder; de lo contrario, el afecto pierde su capacidad de afectar y no llega a materializarse en forma de vida afectiva. Leer más

Nº 64 - Febrero 2019

«Se trata de educar el corazón»

Almudena Muñoz Alfaro es profesora de jóvenes en riesgo de exclusión social en un colegio de Madrid. Colabora con los Siervos de Jesús como responsable de esta sección de Educación y Familia.

¿Por qué una sección sobre educación y familia?

Es frecuente oír hablar de la existencia de “una crisis de la educación”, que los jóvenes no respetan casi nada y les cuesta creer en algo; que los resultados de PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) son preocupantes, etc. Leer más