En Portada

Nº 71 – Septiembre 2020

Con cada hombre que trabaja

Dos hombres están pescando en un cuadro de Sorolla
Pescadores valencianos. Joaquín Sorolla (1895)

«Saber que uno no hace las cosas porque sí, sino con un significado, como respuesta a un llamado que resuena en lo más hondo de su ser para aportar algo a los demás, hace que esas tareas le den al propio corazón una experiencia especial de plenitud», escribe el Papa Francisco en el capítulo dedicado al trabajo de su exhortación apostólica postsinodal Christus vivit. Sí, el trabajo determina muchos aspectos de nuestra vida, por eso es importante saber abordarlo correctamente.

En las primeras páginas de la Biblia se nos presenta la misma creación como el “trabajo” de Dios. Enseguida, Dios llama al hombre a trabajar, para que se asemeje a Él: como Él vela por todos sus hijos, así nosotros somos invitados a cuidar de nuestros hermanos. El trabajo responde, por tanto, al designio de Dios. Leer más

Nº 70 – Julio 2020

Desaparece el ego tan molesto

Pintura en tonos dorados de J. Kirk Richards, y en la que representa la escena bíblica del lavatorio de los pies.
Lavatorio de pies, J.K. Richards

Dios se revela y, por gracia, el hombre responde a Dios con la fe. Al acogerle a Él y su don de salvación, le confesamos como Creador y Salvador. Somos criaturas que existimos por Dios, y que hemos sido rescatados del mal por nuestro Salvador. Esto es adorar a Dios: alabarle y humillarnos en silencioso respeto ante la presencia de Dios “siempre mayor”. «La adoración es algo que te desnuda y te presenta ante Dios tal cual eres» (Papa Francisco).

La adoración es expresión de la fe. Y como primera actitud del hombre creyente, se hace presente en la liturgia y se prolonga no solo en los tiempos de oración —de manera explícita en la adoración eucarística— sino también en la vida cotidiana. Leer más

Nº 69 - Abril 2020

Lo que se acepta desde el amor

Pintura de Ruizanglada en la que está un monje rezando en su celda
Monje en su celda. M. Ruiz Anglada (1996)

Con el bautismo recibimos la fe como don gratuito, junto con la esperanza y la caridad. Además, la gracia santificante trae consigo la inhabitación trinitaria, la filiación divina, nuestra pertenencia a la Iglesia, etc. Se trata de la fe como hábito sobrenatural que no se identifica sin más con la fe vivida.

La verdadera vida del creyente es la fe vivida, porque «el justo vivirá de la fe» (Rom 1,13). La fe empieza a ser vivida cuando el centro de la propia existencia queda ocupado por la revelación de Dios en Jesucristo. El cristiano empieza a experimentar a Jesucristo (y con él al Padre y al Espíritu Santo) como persona viva que irrumpe en su vida, llenándola de sentido. Dios se vuelve supremamente importante, más que todas las cosas, más que cualquier vida, incluso que la nuestra. Leer más

Nº 68- Febrero 2020

Lejos de la medianía y de la inactividad

Pintura de Millet representando a dos pastores rezando.
El ángelus, Jean F, Millet (1859)

El fundamento del ser cristiano es el amor de Dios Padre que nos crea en Cristo. Los cristianos vivimos en completa dependencia de Dios, y nuestra realización personal consiste precisamente en recibir esta realidad. Por eso, es primordial en la vida cristiana la actitud ante la llamada de Dios.
Ahora bien, la desproporción entre esa llamada y la respuesta es evidente. Los hombres tenemos más límites de los que percibimos y solo Dios conoce la verdadera distancia entre lo que somos y lo que estamos llamados a ser. La respuesta a la llamada sería angustiosa, por irrealizable, si dependiera principalmente de nosotros. Leer más

Nº 67 - Septiembre 2019

Nuevas Constituciones de los Siervos de Jesús

Misa en la que se promulgó el decreto de aprobación de nuevas constituciones

El pasado 31 de julio, fiesta de San Ignacio de Loyola, han entrado en vigor las nuevas Constituciones de los Siervos de Jesús. Son el fruto de un proceso de varios años, que culminó con el visto bueno de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, mediante decreto del 1º de noviembre de 2018, y con la aprobación y promulgación pública por parte de Mons. José Víctor Sánchez Espinosa, Arzobispo de Puebla de los Ángeles, dentro de la celebración de una Misa de acción de gracias en la Catedral de esa ciudad.

La principal novedad del nuevo texto legislativo es que los Siervos de Jesús pasan a ser Instituto Religioso. Leer más

Nº 66 - Julio 2019

Para que el mundo crea

Detalle de "Lágrimas de San Pedro", El Greco

Pedro, vicario de Cristo en la tierra, es parte del misterio de la Iglesia fundada por Nuestro Señor. El que antes se llamaba Simón, uno más entre los apóstoles, fue distinguido por Jesús como la “roca” sobre la que se edificaría la Iglesia. Un fundamento resistente, estable, firme. A él pidió, tras la Resurrección y describiendo una misión única, que apacentara a su rebaño.

Pero este primado otorgado por Jesús a Pedro presupone el contexto de amor entre los discípulos, porque la obediencia sin amor desaparece. Cuando falta el amor la obediencia se convierte en una  sumisión triste o interiormente rebelde, no en la afirmación del otro hecha desde la libertad y la humildad, en un espíritu de alegría. Ciertamente sólo en el amor obediencia y libertad coinciden. Sólo quien ama desea someterse por entero a la voluntad del amado. Así también nosotros, hoy, hemos de permanecer en esta comunión de amor con el Santo Padre, sucesor de Pedro. Leer más

Nº 65 - Abril 2019

Sin amontonar reservas

Entrar en el espacio de Dios por un tiempo cada día es dejarle a Él la prioridad en el manejo de nuestra vida: en nuestras decisiones, juicios, tareas y miedos. Se trata de encontrar un tiempo sólo para Dios, en el que se silencie todo lo demás, donde “sólo Dios basta”. Porque Dios es mayor que todo lo que nos rodea, más poderoso que nuestras angustias, más santo que el mejor de nuestros ideales. Porque hay algo que sólo Él puede darnos, y que no está condicionado más que a escucharle con un corazón que entrega todo, confiadamente, a sus manos.

La multiplicación de los panes y los peces, Juan de Herrera el viejo.

Como Jesús, siendo Dios, dedicaba largas horas a rezar al Padre, especialmente en momentos importantes, como al inicio de su misión o antes de la Pasión, así nosotros no podemos actuar cristianamente si no es movidos por su Espíritu. La Palabra de Dios, viva, nos habla hoy. Los misterios de Nuestro Señor nos interpelan hoy. Él está con nosotros “todos los días”, en todas las circunstancias.

San Ignacio nos invita a acercarnos al Evangelio aplicando todos los sentidos. Con la reverencia de quien sabe que está pisando terreno sagrado y siempre desde un rincón discreto, trataremos de ver lo que hacen las personas del misterio al que nos dediquemos, oiremos lo que dicen, percibiremos cuanto les rodea. Así, si vamos a contemplar el misterio de la multiplicación de los panes, podremos ver la multitud extendida en el monte, a los niños, a los hombres, a las mujeres, a los ancianos. Leer más

Nº 64 - Febrero 2019

Renovación de nuestro Boletín

Con el presente ejemplar iniciamos una nueva etapa de Ama y Sirve, el boletín que los Siervos de Jesús publican en España. Después de más de 60 números a lo largo de casi 15 años, renovamos esta modesta publicación. Renovación en el tamaño, ahora de cuatro páginas, y con secciones nuevas y variadas, de lectura ágil y, esperamos, también sustanciosa.

Niños en Honduras leyendo el Boletín

Nuestra intención fundamental es que estas páginas nos edifiquen, según la exhortación de San Pablo: “Que cada uno de nosotros busque agradar al prójimo en lo bueno y para edificación suya” (Rom 15, 2) y “lo que digáis sea bueno, constructivo y oportuno, así hará bien a los que lo oyen” (Ef 4, 29). Esperamos que el Cielo nos haga tomar en serio la advertencia hecha a los corintios: “Mire cada cual cómo construye” (1Cor 3,10).

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